La “foto internacional” de Alessandra: critica el activismo en Gaza mientras posa junto a Ayuso
Alessandra Rojo de la Vega fue tajante con las mexicanas que participaron en la Global Sumud Flotilla rumbo a Gaza: antes de buscar la “foto internacional”, dijo, debían exigir justicia en México.
Meses después, la internacionalización dejó de parecerle un problema.
En Madrid apareció en medios españoles, recibió un reconocimiento y celebró abiertamente que la compararan con Isabel Díaz Ayuso: “Me gusta que me comparen con ella”.
Tampoco se limitó a hablar de la Cuauhtémoc. Consultada sobre Donald Trump, defendió determinadas intervenciones internacionales y calificó de “muy oportuna” su actuación al referirse a Venezuela e Irán.
Después llegó Ayuso a México. Alessandra la recibió oficialmente, firmaron una Carta de Amistad y compartieron un encuentro sobre Cortés, Malinche, evangelización y mestizaje que generó rechazo de organizaciones indígenas.
El problema no es que Alessandra viaje, opine sobre otros países o construya relaciones internacionales.
Es que utilizó exactamente eso para cuestionar la autenticidad del activismo de otras mujeres.
Cuando ellas miraron hacia Gaza era “la foto internacional”. Cuando Alessandra miró hacia Madrid, la que salió en la foto fue ella.