Granja clandestina de criptomonedas en Puebla abre investigación por posible lavado de dinero
El desmantelamiento de una granja clandestina de criptomonedas en la Sierra Norte de Puebla abrió una segunda línea de investigación que va más allá del robo de electricidad.
El desmantelamiento de una granja clandestina de criptomonedas en la Sierra Norte de Puebla abrió una segunda línea de investigación que va más allá del robo de electricidad.
Autoridades analizan si los activos virtuales generados mediante la infraestructura localizada en Tlaola pudieron ser utilizados para dar apariencia de legalidad a recursos relacionados con actividades ilícitas.
La hipótesis todavía se encuentra bajo investigación y no implica que se haya acreditado la existencia de operaciones de lavado de dinero.
La instalación contaba con alrededor de 300 equipos especializados para minería de activos digitales, además de transformadores, terminales eléctricas y conexión satelital a internet.
La gran cantidad de energía necesaria para mantener funcionando los equipos era obtenida mediante una conexión ilegal cercana a la presa de Nuevo Necaxa.
El robo de electricidad constituye hasta ahora el principal delito señalado por las autoridades.
En las investigaciones participan la Secretaría de Seguridad Pública de Puebla, la Comisión Federal de Electricidad, la Fiscalía General de la República y la Secretaría de Marina.
El caso adquiere relevancia ante el creciente uso de activos virtuales para transferir recursos con rapidez entre usuarios y países.
Las autoridades deberán determinar ahora quién operaba la instalación, cuánto tiempo permaneció activa, el volumen de electricidad sustraída y cuál fue el destino de los activos digitales generados.