De patrullar el Pacífico a vivir bajo el mar: hunden el buque Baranda para crear un arrecife artificial
Después de 45 años de servicio en la Armada de México, el exbuque ARM Baranda comenzó una misión completamente diferente: permanecer bajo el agua y convertirse en parte de un arrecife artificial frente a las costas de Manzanillo.
La embarcación fue hundida de manera controlada como parte del Sistema Arrecifal Artificial de Colima (SAAC), proyecto que aprovecha antiguas estructuras navales para generar nuevos espacios de refugio y colonización para especies marinas.
El Baranda, una antigua patrulla oceánica, mide aproximadamente 67 metros de eslora y 11 metros de manga.
Antes de la operación fue desmantelado y preparado para cumplir con las disposiciones ambientales y de seguridad necesarias para su incorporación al fondo marino.
El proyecto busca que con el paso del tiempo algas, corales, peces y otros organismos comiencen a ocupar la estructura, generando un nuevo punto de biodiversidad.
Además de su objetivo ambiental, el sistema está diseñado para apoyar la investigación científica, la educación ambiental y el turismo de naturaleza.
El Baranda cambia así las patrullas por una última misión: convertirse en hogar para la vida marina de Colima.