Caso Paola Buenrostro impulsó ley contra transfeminicidio; presunto responsable cayó casi 10 años después
Paola Buenrostro fue asesinada en 2016, pero su nombre terminó impulsando un cambio legal que años después permitió reconocer específicamente el transfeminicidio en la Ciudad de México.
Paola Buenrostro fue asesinada en 2016, pero su nombre terminó impulsando un cambio legal que años después permitió reconocer específicamente el transfeminicidio en la Ciudad de México.
Casi una década después del crimen, Arturo “N”, señalado como probable responsable, fue detenido el 31 de agosto en Nicolás Romero, Estado de México.
La captura reabrió la discusión sobre cómo deberá ser juzgado el asesinato.
El proceso comenzó bajo la clasificación de homicidio debido a que la orden de aprehensión fue emitida en octubre de 2016, cuando el marco jurídico era diferente al actual.
El transfeminicidio fue incorporado al Código Penal de la Ciudad de México hasta agosto de 2024 mediante una reforma conocida como Ley Paola Buenrostro.
La legislación contempla penas de entre 35 y 70 años de prisión y establece circunstancias agravantes relacionadas con la identidad o expresión de género y contextos de trabajo sexual.
El camino hacia esa reforma estuvo acompañado por años de movilizaciones de colectivos y organizaciones.
En 2019, el caso de Paola fue reconocido por la autoridad de derechos humanos capitalina como el primer transfeminicidio documentado oficialmente en la ciudad, además de señalarse irregularidades en la investigación inicial.
Ahora, la Fiscalía capitalina sostiene que existe la posibilidad de reclasificar el delito como feminicidio durante etapas posteriores del proceso.
La decisión final dependerá de los elementos incorporados a la investigación y de la valoración judicial.
Después de casi diez años, el caso que contribuyó a cambiar la legislación capitalina enfrenta ahora el reto pendiente desde 2016: llegar a una resolución judicial.