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¿Ahora los perros tienen escolta, Alessandra? Dos agentes escoltan a la amiga de la  alcaldesa mientras Cuauhtémoc exige seguridad.

¿Ahora los perros tienen escolta, Alessandra? Dos agentes escoltan a la amiga de la  alcaldesa mientras Cuauhtémoc exige seguridad.

La responsable de coordinar la seguridad en Cuauhtémoc terminó convertida en protagonista de una escena que exige explicaciones. Lilian Chapa Koloffon fue exhibida en un reporte periodístico paseando a sus perros mientras era acompañada por elementos policiales. Y el problema no son los agentes: la pregunta es qué hacía la funcionaria con ese acompañamiento durante una actividad aparentemente personal.

Chapa Koloffon no ocupa cualquier puesto. Es directora general de Seguridad Ciudadana y Protección Civil de la alcaldía encabezada por Alessandra Rojo de la Vega. Por eso, es ella quien debe explicar qué función cumplían los elementos, bajo qué orden estaban ahí y qué justificaba su presencia.

Pasear perros no tiene nada de cuestionable. Hacerlo acompañada por personal policial bajo un esquema que no ha sido explicado públicamente, cuando se ocupa un cargo relacionado precisamente con la seguridad, sí amerita rendición de cuentas.

La discusión tampoco debería descargarse sobre los elementos que aparecen en las imágenes. Los policías cumplen instrucciones. La responsabilidad administrativa sobre cómo se asigna el personal corresponde a quienes toman decisiones y administran los recursos públicos.

Por eso el episodio alcanza directamente a Chapa Koloffon. Si existía una evaluación de riesgo que justificara protección personal, basta transparentar el fundamento correspondiente sin revelar información que comprometa su seguridad. Si el acompañamiento respondía a otra función oficial, también puede explicarse.

Lo que resulta difícil de justificar es el silencio. Quien dirige un área de Seguridad no puede exigir confianza ciudadana y al mismo tiempo dejar sin respuesta dudas sobre el uso del personal que tiene bajo su responsabilidad.

El caso también representa una prueba para Alessandra Rojo de la Vega. Su gabinete no solamente debe comunicar operativos y resultados cuando las cosas salen bien; también tiene la obligación de responder cuando la actuación de uno de sus altos funcionarios genera dudas legítimas sobre recursos públicos.

Lilian Chapa está al frente de la seguridad de Cuauhtémoc, no de un servicio privado. Si los policías que la acompañaban estaban ahí por una razón institucional, que la explique. Porque cuando se administran recursos públicos, hasta un simple paseo necesita respuestas cuando la escena parece otra cosa.