El curioso refugio con espejos donde Charles Dickens escribía y ensayaba sus personajes está en peligro
Antes de subir a un escenario para interpretar a los personajes de sus propias historias, Charles Dickens habría practicado sus gestos y movimientos frente a espejos instalados en un pequeño chalet de madera.
Ese singular espacio todavía existe, pero su conservación está en riesgo.
El chalet de estilo suizo fue un regalo de Navidad recibido por Dickens en 1864 y posteriormente instalado en los terrenos de su residencia de Gad’s Hill Place, en Higham.
Además de utilizarlo como refugio para escribir lejos de las distracciones de la casa, se cree que la planta superior estaba equipada con espejos que le permitían preparar sus actuaciones.
Dickens no se limitaba a escribir novelas: también realizaba exitosas lecturas públicas en las que dramatizaba sus propias obras.
Entre las historias en las que trabajó dentro del chalet se encuentran Our Mutual Friend y su novela final e inconclusa, The Mystery of Edwin Drood.
Décadas después de la muerte del escritor, la construcción fue trasladada a Rochester.
Ahora, Historic England advierte que el deterioro de sus maderas y problemas estructurales hacen necesaria una intervención para conservarla.
Más que una pequeña construcción histórica, el chalet ofrece una ventana poco común al proceso creativo de Dickens: el lugar donde escribía sus personajes y después ensayaba cómo darles vida frente al público.