Pablo Lemus enfrenta reclamos por el agua mientras diputados cuestionan acueducto de casi 12 mil millones
La crisis del agua en Guadalajara abrió dos frentes para el gobernador Pablo Lemus: el descontento ciudadano por la contaminación del suministro y los cuestionamientos legislativos al financiamiento de un nuevo acueducto.
El jueves 8 de octubre, estudiantes del ITESO confrontaron al mandatario por la calidad del agua, la inseguridad y las tarifas del transporte público.
Ese mismo día, el gobierno estatal presentó un proyecto para construir un acueducto sustituto del antiguo sistema Chapala-Guadalajara, con una inversión estimada de casi 12 mil millones de pesos.
La obra busca reemplazar infraestructura deteriorada y mejorar el abastecimiento de agua potable en la zona metropolitana.
Sin embargo, el modelo financiero generó cuestionamientos entre legisladores de Morena, PT, Futuro y Hagamos.
Los diputados señalaron que el esquema denominado CMRO, que contempla construcción, mantenimiento, rehabilitación y operación, incluye financiamiento privado y obligaciones de pago a largo plazo para el gobierno estatal.
Según los legisladores, el proyecto contempla compromisos que podrían extenderse entre 20 y 25 años, por lo que solicitaron conocer su costo total, naturaleza financiera y responsabilidades de las empresas participantes.
Las bancadas advirtieron que será necesario determinar las implicaciones para las administraciones futuras antes de autorizar el mecanismo.
Por su parte, Lemus ha sostenido que el proyecto no implicará privatizar el servicio de agua ni incrementar las tarifas del SIAPA.
La discusión ocurre mientras miles de habitantes enfrentan problemas de calidad y suministro, y el gobierno prepara medidas de distribución intermitente como respuesta inmediata.
El desafío para las autoridades será atender la emergencia actual y explicar con transparencia cómo se financiará una obra que comprometería recursos públicos durante las próximas décadas.