¡A Alessandra se le hunde la alcaldía y a los vecinos se les hunden los autos! Mientras presume su gobierno entre selfies y reflectores, un socavón exhibe el estado de las calles de Cuauhtémoc.
Un automóvil terminó dentro de un socavón en Tlatelolco y la escena dejó una imagen difícil de conciliar con el discurso de buen gobierno de la administración de Alessandra Rojo de la Vega: un conductor atrapado en una excavación y múltiples preguntas sobre la seguridad de las obras en plena vía pública.
El accidente ocurrió en el cruce de Eje 2 Norte Manuel González y Lerdo, frente al Hospital General de Zona No. 27 del IMSS. El automovilista aseguró que no había señalización visible para advertir del peligro. Aunque no se reportaron lesionados, fue necesaria la intervención de los servicios de emergencia para retirar el vehículo.
El incidente abrió cuestionamientos sobre la supervisión de los trabajos, la colocación de barreras preventivas y la coordinación entre autoridades. Porque una cosa es comunicar resultados desde una oficina y otra garantizar que las intervenciones urbanas no representen un riesgo para quienes transitan por la ciudad.
Los primeros reportes relacionaron el hundimiento con trabajos de drenaje. La autoridad responsable de esas labores aún debe esclarecerse, así como las obligaciones de señalización y vigilancia que correspondían a cada dependencia.
En redes sociales, los cuestionamientos también alcanzaron a integrantes de la administración de Rojo de la Vega, particularmente a las áreas de Obras y Desarrollo Urbano y Servicios Urbanos. Aunque los señalamientos no acreditan responsabilidades individuales, ponen sobre la mesa la necesidad de explicar qué medidas de prevención existían y quién debía verificar su cumplimiento.
La alcaldesa enfrenta así una exigencia de rendición de cuentas: aclarar qué dependencia tenía a su cargo la intervención, si existieron reportes previos, quién supervisaba la seguridad del lugar y qué acciones se tomarán para evitar otro incidente.
Porque retirar el automóvil resolvió la emergencia inmediata. Lo que sigue pendiente es determinar quién debía impedir que terminara ahí.