Cuando muere una lengua también desaparece la Amazonia: 26% de su conocimiento está en riesgo
La Amazonia puede perder biodiversidad incluso sin que desaparezca una sola planta.
Basta con que desaparezca la lengua que conserva el conocimiento sobre cómo utilizarla.
Un estudio encabezado por Rodrigo Cámara-Leret, de la Universidad de Zúrich, cruzó por primera vez proyecciones climáticas con información sobre lenguas indígenas amenazadas en la Amazonia.
El resultado revela otra dimensión de la crisis: 26 por ciento del conocimiento amazónico podría desaparecer debido a la pérdida de lenguas indígenas.
La región alberga más de 300 lenguas originarias pertenecientes aproximadamente a 50 familias lingüísticas, además de una veintena de lenguas aisladas.
La investigación encontró además una relación especialmente preocupante: en regiones donde las lenguas están amenazadas, la pérdida proyectada de plantas utilizadas alcanza 39 por ciento, frente a 25 por ciento en zonas donde los idiomas muestran mayor resistencia.
Esto significa que diversidad cultural y diversidad biológica no funcionan como mundos separados.
El conocimiento sobre qué planta cura, alimenta, sirve para construir o tiene una función cultural ha sido transmitido durante generaciones mediante esas lenguas.
Si una lengua desaparece, la selva puede seguir teniendo la planta. Lo que puede dejar de existir es alguien que recuerde para qué servía.