Profepa investigará daños y responsabilidades por derrame de ácido sulfúrico en Cananea
La neutralización del ácido sulfúrico derramado en la carretera Ímuris-Cananea controló la emergencia inmediata, pero las autoridades ambientales todavía deberán determinar cuánto daño provocaron los aproximadamente 12 mil litros de la sustancia que escaparon de un tractocamión.
La neutralización del ácido sulfúrico derramado en la carretera Ímuris-Cananea controló la emergencia inmediata, pero las autoridades ambientales todavía deberán determinar cuánto daño provocaron los aproximadamente 12 mil litros de la sustancia que escaparon de un tractocamión.
La Profepa inició una evaluación del sitio después del accidente registrado la tarde del 1 de septiembre.
El ácido no quedó únicamente sobre la carretera.
Las autoridades estiman que la sustancia alcanzó aproximadamente 200 metros lineales de suelo natural y que parte del material se desplazó hacia zonas de difícil acceso debido a las características del terreno.
Inspectores ambientales realizaron un recorrido técnico preliminar y levantaron un acta circunstanciada para documentar las condiciones encontradas.
La dependencia programó además labores de inspección y vigilancia para establecer el alcance de la afectación.
A partir de estos resultados podrán determinarse las medidas de limpieza y remediación necesarias para recuperar el terreno.
La Profepa también deberá establecer las responsabilidades administrativas que correspondan por el incidente.
El tractocamión involucrado era operado por Express Milac y trasladaba el ácido sulfúrico desde Nacozari hasta la mina Cobre del Mayo, en Álamos.
Aunque la carretera ya fue reabierta y no se reportaron personas lesionadas, la emergencia no concluirá hasta conocer el impacto ambiental y completar las acciones de remediación del área afectada.