De aliados a rivales: Édouard Balladur desafió a Jacques Chirac y dividió a la derecha francesa
La muerte de Édouard Balladur a los 97 años revive uno de los enfrentamientos políticos que marcaron a la derecha francesa durante la década de los noventa: la ruptura entre el entonces primer ministro y Jacques Chirac.
Ambos habían mantenido durante décadas una estrecha relación política.
Balladur incluso ocupó el Ministerio de Economía y Finanzas durante el gobierno de Chirac entre 1986 y 1988 y posteriormente llegó a convertirse en primer ministro durante la presidencia del socialista François Mitterrand.
Su popularidad como jefe de gobierno comenzó a alimentar una ambición mayor.
En 1995 decidió competir por la Presidencia de Francia pese a que Chirac también buscaba llegar al Palacio del Elíseo.
La decisión fracturó al bloque conservador.
Figuras importantes de la derecha francesa decidieron respaldar a Balladur, entre ellas Nicolas Sarkozy, quien años después también llegaría a la Presidencia.
Durante buena parte de la campaña, Balladur apareció como un contendiente con posibilidades reales de avanzar a la segunda vuelta.
El resultado fue distinto.
Terminó en tercer lugar detrás de Lionel Jospin y Jacques Chirac, quedando eliminado en la primera vuelta. Chirac terminó imponiéndose posteriormente al candidato socialista y llegó a la Presidencia.
La derrota debilitó políticamente a Balladur y deterioró definitivamente su relación con su antiguo aliado.
Su intento por alcanzar el máximo cargo terminó convirtiéndose así en uno de los episodios que definieron su legado: el hombre que estuvo cerca del poder presidencial, pero perdió la batalla precisamente frente a quien durante años había sido su compañero político.